Background Image
Table of Contents Table of Contents
Previous Page  23 / 26 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 23 / 26 Next Page
Page Background

A

cordaos de Braveheart

y de lo que esos ingleses

hicieron con él». La

invocación tenía lugar

en un autobús, a las afueras de

Dortmund, bajo una lluvia ale-

mana cargada premonitoria-

mente de humedades británicas.

En ese autocar cabía todo el Ala-

vés, toda su afición, toda Vitoria

y toda la provincia. Jóvenes de

‘General’ con la cara pintada para

la guerra ante el rival de la isla;

socios veteranos que aún se cre-

cen hablando de Sarasola y su

carrera rota; cuarentones capa-

ces de reconocer a Tella; niños

nacidos en plena opulencia albia-

zul y mujeres, muchas mujeres

que reivindican su espacio.

Dicho así, con la voz cascada

de siete horas de viaje cantando,

la final hubiera parecido un

enfrentamiento entre sajones y

vascones, una batalla en un tiem-

po salvaje, el mismo que el fútbol

y el deporte han querido subli-

mar. Pero no había agresión en

la arenga, sino el nervio de saber-

se andando por el terreno nuevo,

maravilloso e inexplotado del

triunfo: el notar dentro una ener-

gía, cercana a la euforia, que quie-

re brotar. Un sentimiento que,

como todo, también se aprende.

Hay una sentencia colgada en

la entrada de Anfield, el estadio

del Liverpool, que forma parte de

la mística del fútbol: «Nunca

caminaréis solos». Y a la vista de

las gradas rojas del Westfalens-

tadion cada seguidor albiazul

supo que en ese adagio hay

mucho más de matemática que

de poesía, más de número que de

melancólica invitación a recon-

fortarse en las derrotas. Duran-

te todo el día ‘rojos’ y ‘bocas’ habí-

an convivido compartiendo pae-

lla,

celedones,

salchichas,

cervezas y txarangas. Los de

Liverpool, su gran mayoría, aga-

rrados a una jarra sin fondo. Los

de Vitoria, uniendo para bien del

fútbol La Blanca, San Prudencio

y los éxitos de la ‘General’.

Ya en el campo, coexistieron

dos actitudes tan distantes como

lógicas. El tendido alavesista, vol-

cado en su pequeño Mendizo-

rrotza, animando desde dos horas

antes, viendo como Desio se emo-

cionaba con su peña argentina o

como Epitié vibraba, pese a saber

que ni siquiera se vestiría. Era

un público de amigos, una comu-

nidad de familiares, vecinos y

conocidos que se había traslada-

do más de mil kilómetros para

doctorarse en hinchada.

El resto del campo pertenecía

a Anfield, cantos dulces y braví-

os, invitaciones a la lucha y al

deber, y un deje de superioridad

histórica que les hacía enmude-

cer bajo el menor zarpazo albia-

zul. Porque durante muchos

minutos Mendizorrotza calló a

Anfield. Pero Braveheart –el ‘pic-

to’ McAllister– jugaba en el Liver-

pool y el Alavés debió soportar la

desgracia del humilde, ese grado

de suerte que a los grandes les

cae del cielo y los modestos deben

trabajar con perseverancia. Otra

lección, para alcanzar la gloria

hay que rozarla, pese a que due-

la saberla tan cerca y perderla.

Ya de vuelta, la comprobación

de los estragos de la derrota. Una

tristeza profunda que, como un

virus caprichoso, alcanzó más a

la ciudad y sus residentes que a

los ocho mil transeúntes que dis-

frutaron en primera línea de una

experiencia única. Para los que

estuvimos allí, para los que

durante años hemos vivido la

quebrada historia de un club que

desde que tenemos memoria se

llamaba ‘El Glorioso’, sin más

mérito para ello que cuatro tem-

poradas apañadas, varios inter-

nacionales de fuste y nostalgia,

mucha nostalgia, la final del West-

falenstadion es una gesta. Un

momento singular que hace jus-

ticia con ese calificativo hurtado

al diccionario, que enaltece lo

mejor que puede tener el fútbol

como comunión de sentimientos,

como visualización del trabajo y

del esfuerzo en equipo.

Las mayores leyendas se han

tejido en derrotas épicas. Por eso,

había más llanto en las calles de

Vitoria que en las carreteras, esta-

ciones y aeropuertos alemanes.

Los que allí estuvimos nos senti-

mos parte de la Historia, aunque

sea la pequeña y digna historia

de un equipo de fútbol, y saberse

implicado en una página noble

permite mirar desde la distancia.

Y lo que se ve es futuro, un futu-

ro espléndido, y orgullo, mucho

orgullo: en sus jugadores, comi-

dos por la rabia; en su entrena-

dor y su directiva; en sus aficio-

nados entregados, y en una ciu-

dad y una provincia que, ahora

con el Alavés y antes con el TAU,

enseñaron los dientes de la dis-

conformidad. Viajar es un placer.

La gloria del ‘Glorioso’

JUAN PRADA

«Y lo que se ve es

futuro, un futuro

espléndido y orgullo,

mucho orgullo»

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

@@

?

@@

?

@@h?

?

?

?

?

?

?

?

?

?

?

?

?

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

J. A. MARTÍNEZ VIGURI

VITORIA

El irrepetible Liverpool-Alavés,

un partido para la leyenda del fút-

bol, atrajo ante los televisores a

un máximo de 10 millones de

espectadores, según dio a conocer

ayer RTVE, cuyo primer canal lo

ofreció para todo España y el

segundo, en euskera, exclusiva-

mente para el País Vasco.

La audiencia máxima del

enfrentamiento europeo, 10.117.000

televidentes, se alcanzó durante

la disputa de la prórroga, en con-

creto a un minuto de la conclusión

de la final de la Copa de la UEFA.

La cuota de pantalla rozó enton-

ces el 53%, lo que significa que la

mitad de las personas sentadas

ante la televisión seguía en direc-

to el desenlace. Fue, así, el espa-

cio televisivo más visto del día,

superando a ‘Gran Hermano’, de

Tele5.

La audiencia fue menor, aun-

que creciente, durante la cele-

bración del partido en sí, al mar-

gen del tiempo extra. Los 109

minutos que duró el encuentro de

Dortmund atrajo a 6.706.000 espec-

tadores de media, con una cuota

de pantalla del 47%. Porcentaje

que prácticamente se mantuvo,

45,7%, en la prórroga, aunque se

elevó el número de televidentes

hasta los 8,6 millones al sumarse

a medida que avanzaba el duelo.

La final Liverpool-Alavés es

desde anteayer el partido de fút-

bol más visto del año, superando

en medio millón de espectadores

al que acabó con la eliminación

del Real Madrid ante el Bayern en

la Liga de Campeones, contem-

plado por 8.130.000 televidentes.

También se convierte en la final

de la UEFA con mayor audiencia

de las disputadas los cinco últi-

mos años.

Seguimiento en Euskadi

Los aficionados vascos y, muy en

especial, los alaveses se ‘pegaron’

a la ‘tele’ para atender a un duelo

histórico. En el País Vasco, la cuo-

ta de pantalla superó a la nacio-

nal y alcanzó el 61,7%, contabili-

zando las retransmisiones por La

Primera y La 2, ésta en euskera.

433.000 espectadores vieron la final

por el primer canal (50,6%) y

95.000 (11,1%) por el segundo, lo

que suma 528.000 televidentes.

La prórroga, por su parte, tam-

bién registró audiencias mayori-

tarias. Durante los 33 minutos, la

audiencia sumó 653.000 especta-

dores, un 61,7% de ‘share’. En La

Primera fue seguida por 519.000

personas y en La 2, por 134.000.

La final alcanzó una cota

máxima de 10 millones

de telespectadores

El Liverpool-Alavés atrajo a la mitad de los televidentes

españoles

, con un 61% de cuota de pantalla en Euskadi

Fue el partido más visto del año y la prórroga, el espacio de

mayor audiencia del día, por encima de ‘Gran Hermano’

LOSDATOS

F

Audiencia máxima

: 10,1 millones de

espectadores (53,1% de cuota).

F

Audiencia media del partido

: 6,7

millones (47%).

F

Audiencia media en la prórroga

: 8,6

millones (45,7).

F

Goles del Alavés

: 2-1 (6,1 mll.), 3-2

(4,3 m.), 3-3 (4,8 m.) y 4-4 (8,5 m.).

F

País Vasco

: 528.000 espectadores,

con una cuota de pantalla del 61,7%.

433.000 por La Primera y 95.000 por

La 2, en euskera. En la prórroga se

alcanzaron los 653.000 televidentes

en la comunidad autónoma.

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

@@h?

?

?

?

?

?

?

?

?

@@@@@@@@@@@

@@@@@@@@@@@

@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@

@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@g

@@@@@@@@

@@@@@@@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

@@

EMOCIONES.

Un grupo de jóvenes vitorianos vibra ante el televisor viendo la final de la Copa de la UEFA.

/ BLANCA CASTILLO

EL CORREO

VIERNES 18 DE MAYO DE 2001

FÚTBOL

-

DEPORTES

D

55

EL ALAVÉS, SUBCAMPEÓN DE LA COPA DE LA UEFA