Dos descubrimientos. Uno casual, otro no

El principal hallazgo facturado por el equipo de la Mars Gaming Expedition se sitúa en una montaña de casi 5.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Son una serie de recintos rectangulares que podrían corresponderse con edificios. Tras estudiar la formaciones pensé que podría tratarse de una típica estructura inca conformada por un edificio tipo kallanka, acompañado, al menos, de otros cinco edificios más pequeños situados en torno a una plaza o kancha. Se trataba de la clásica distribución adoptada por algunos centros ceremoniales. La importancia del yacimiento ha llevado al grupo de expertos a creer que en la montaña se llevaban a cabo rituales muy importantes y que se trataba de uno de los principales complejos sagrados del Reino Neoinca de Vilcabamba, aunque el lugar tal vez tuviera su origen en épocas anteriores; entre los ritos que se podían haber dado estaría el rito de los sacrificios humanos o Capacocha. También han descubierto, esta vez de manera casual, una "enorme necrópolis inca de decenas de tumbas situadas en cueva" sobre una colina de una hectárea a unos 3.700 metros de altitud.