Conducir con viento: trucos y recomendaciones

Consejos para evitar perder el control al volante cuando las rachas ventosas azotan de verdad

Conducir con viento: trucos y recomendaciones

En la jungla de asfalto, el viento es un francotirador. Aparece por sorpresa, dispara –en ráfagas, porque tampoco apunta antes de hacerlo– y cambia de ubicación. Ahora, sopla; ahora, no. Unas veces de la izquierda, otras de la derecha. Y en medio el conductor. Si no lo tienes en cuenta, la cuneta será lo próximo que veas. Piense lo que puede hacer una ráfaga de viento con un avión que trata de tomar tierra en Loiu. Lo ha visto infinidad de veces. ¿Por qué pensamos entonces que esas turbulencias no harán nada a nuestro coche? La Dirección General de Tráfico ofrece un listado de recomendaciones a tener muy presentes cuando el viento azote fuerte sobre el asfalto.

1. Obstáculos

Abra los ojos por lo que pudiera caer a la calzada: árboles, contenedores arrastrados, cascotes... No es infrecuente. Ha pasado hasta en la bilbaína calle de Sabino Arana.

2. Manos firmes

Nada de soltar el volante. Las dos manos sobre el aro. Firmes. Cualquier gesto, si coincide con una ráfaga, pueden suponer un gran susto. En ocasiones notamos que el coche se balancea, pero que lo controlamos con facilidad. Ojo con la falsa sensación de control. Es posible que el vehículo se estabilice porque la ráfaga ha cesado. El viento no es una fuerza continua. Viene y va y por ello es común que se confundan efectos sobre al marcha debidos a la inclemencia o a nuestras reacciones.

3. Reducir la velocidad

Con fuertes vientos es normal sentir como si al coche le faltara tracción. Al principio se parece más a un fallo del propio motor que a un fenómeno ajeno. ‘Es como si no tirara’, se suele definir. Efectivamente, el viento ralentiza el avance. Bueno, obliga a abrir más gas para mantener la velocidad por lo que se consume más combustible y si para o se reduce la resistencia del aire hace que el automóvil acelere su marcha de una manera considerable. Además, cuando golpea por un lateral, sobre todo al subir una pendiente, la cantidad que fluye bajo el chasis lo empuja hacia arriba y además de arrastrarle sentirá que las ruedas no se agarran como deberían. Para evitar este peligro, es esencial que reduzca la velocidad. Para luchar contra el viento lo que necesita es potencia, no velocidad.

4. Revisar neumáticos y frenos

Para suplir la falta de tracción es importante que mantenga los neumáticos en perfecto estado de revista. Es básico no despistarse ni ante el desgaste de las gomas, ni ante la presión que tienen las cámaras. También hay que estar atentos a los frenos. La DGT recomienta comprobarlos periódicamente tocándolos suavemente para secar la humedad de las pastillas.

5. Los camiones hacen de pantalla

Si nota que la tormenta le empuja desde la derecha, trate de conducir más cerca del borde exterior de la carretera que del centro. Sin apurar, claro. Si viene de la izquierda, vaya un poco más al centro. De este modo tendrá más tiempo de reacción si es zarandeado cuando lleva un coche en paralelo. En autopista, por ejemplo, no es tan raro que dos coches que circulan a la par se golpeen lateralmente al perder uno de ellos la trayectoria. Igualmente extreme la precaución al pasar camiones o al entrar y salir de túneles. Los transportes de gran tamaño hacen una pantalla en la que no recibirá viento, pero al superarlos le llegará el golpe.

6. Con una marcha corta

Realice las maniobras con la mayor suavidad posible. Un marcha más corta atará mejor sus movimientos, ya que un régimen alto de revoluciones ayuda a mantener la trayectoria del vehículo.

7. Cuidado con la aerodinámica

Recuerde que las ventanillas tienen que ir cerradas en todo momento. La aerodinámica del coche no solo está pensada para que corra más y consuma menos. Cuantos menos recovecos y caminos le abramos al paso de aire más sencillo será canalizarlo en nuestro favor. Ah, si su vehículo tiene mucha superficie lateral, las furgonetas, lógicamente, pero sobre todo los todoterreno, que van muy altos sobre la vía, sea muchísimo más precavido.

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